Durante los últimos años muchas empresas han concentrado buena parte de la conversación sobre Inteligencia Artificial en las herramientas: qué modelo utilizar, qué licencia comprar, cuál responde mejor, cuál automatiza más tareas o cuál permite ahorrar más tiempo.
¿Qué es el informe DORA?
El informe DORA es una investigación anual sobre las prácticas, capacidades y condiciones que influyen en el desempeño de las organizaciones tecnológicas. El programa de investigación de DORA lleva más de una década estudiando, junto con la comunidad de desarrollo de software, qué prácticas permiten a los equipos y organizaciones obtener mejores resultados.
En su edición 2025, la investigación analiza especialmente cómo la Inteligencia Artificial está modificando la productividad, los procesos de trabajo y el desempeño organizacional.
El informe DORA 2025, Estado del desarrollo de software asistido por IA, plantea una conclusión mucho más interesante.
La productividad individual no siempre se convierte en productividad empresarial
Imaginemos que una persona logra realizar en treinta minutos una actividad que anteriormente le tomaba dos horas. Desde su perspectiva, el resultado es evidente: aumentó su productividad. Ahora imaginemos que el trabajo producido por esa persona debe pasar por tres revisiones, esperar una aprobación, trasladarse manualmente a otro sistema y finalmente permanecer varios días detenido antes de llegar al cliente.
La persona trabajó más rápido.
La empresa posiblemente sigue avanzando a la misma velocidad.
Este es uno de los puntos centrales del análisis de DORA. Una mejora localizada no necesariamente mejora todo el sistema. Si los procesos que vienen después continúan funcionando de la misma manera, la aceleración obtenida gracias a la IA simplemente cambia de lugar el cuello de botella.
Por eso, adoptar IA requiere mirar algo mucho más grande que el desempeño de una persona, hay que mirar cómo fluye el trabajo completo.
Una empresa es un sistema
Las organizaciones están formadas por personas, pero también por procesos, datos, decisiones, políticas, sistemas de información, infraestructura, reglas y formas de colaboración. Todas esas partes dependen unas de otras.
La investigación de DORA retoma precisamente el pensamiento sistémico: mejorar una sola parte del sistema no garantiza que mejore el resultado final. Una optimización local puede incluso perderse cuando encuentra procesos posteriores que no tienen capacidad para absorberla. Esto cambia completamente la pregunta que deberían hacerse las empresas.
En lugar de preguntar solamente: ¿Dónde podemos utilizar Inteligencia Artificial?, conviene empezar a preguntar: ¿Qué parte de nuestro sistema queremos mejorar y qué tendría que cambiar alrededor para que la IA realmente produzca un resultado?
La diferencia parece pequeña, pero cambia la lógica completa de una implementación.
La IA puede mostrar dónde está realmente el problema
Una organización puede descubrir, por ejemplo, que su principal dificultad no está en producir información, sino en aprobarla. Puede encontrar que genera documentos rápidamente, pero después alguien debe copiarlos manualmente entre sistemas.
Puede descubrir que sus colaboradores disponen de herramientas avanzadas, pero la información que necesitan está dispersa entre correos, carpetas, archivos y conocimiento que permanece solamente en la memoria de algunas personas.
La IA empieza entonces a funcionar como ese espejo del que habla DORA. Hace visibles problemas que posiblemente ya existían.
El estudio identificó siete capacidades organizacionales que amplifican los beneficios obtenidos con IA:
- Una postura clara sobre su uso
- Datos en buen estado
- Acceso seguro de la IA al contexto interno
- Prácticas sólidas de control
- Trabajo en unidades manejables
- Orientación hacia el usuario
- Plataformas internas de calidad.
El mensaje detrás de estas capacidades es sencillo: la calidad de la IA importa, pero también importa enormemente la calidad de la organización que la utiliza.
Hay dos caminos: Mejorar lo que tenemos o crear nuevas formas de trabajar
Según el informe se plantean dos formas complementarias de transformación: La primera consiste en aumentar los sistemas existentes, es decir, identificar actividades repetitivas, esperas, transferencias de información, verificaciones y tareas manuales que pueden simplificarse o automatizarse para que la productividad obtenida con IA realmente fluya a través de todo el proceso.
La segunda es más profunda: evolucionar el sistema. Aquí la pregunta deja de ser cómo hacer más rápido el proceso actual y pasa a ser: si hoy pudiéramos diseñar este proceso nuevamente contando desde el principio con Inteligencia Artificial, ¿lo haríamos de la misma manera?
DORA plantea que la IA abre la posibilidad de nuevos flujos de trabajo, sistemas que analizan información continuamente, agentes que colaboran con personas y procesos capaces de utilizar contexto organizacional de manera permanente.
Esta segunda mirada es especialmente importante. Porque automatizar un proceso ineficiente puede simplemente producir ineficiencia más rápido.
Los datos y el conocimiento de la empresa importan
Otra conclusión relevante está relacionada con la información interna. Las herramientas de IA pueden ofrecer resultados generales utilizando conocimiento general, pero su utilidad aumenta cuando pueden trabajar, de manera segura y controlada, con el contexto específico de la organización: documentación, decisiones anteriores, información operativa, bases de conocimiento y otros datos internos relevantes.
DORA encontró que los beneficios de la IA aumentan cuando los datos son accesibles, precisos y completos. Esto convierte la organización de la información en una parte fundamental de cualquier estrategia de IA.
Muchas empresas pueden descubrir que, antes de desarrollar soluciones sofisticadas, existe una oportunidad enorme simplemente en ordenar, conectar y hacer aprovechable el conocimiento que ya poseen.
La transformación también es cultural
La tecnología representa solamente una parte del cambio. Los equipos necesitan espacios para experimentar, aprender, verificar resultados y compartir lo que descubren. Los líderes, por su parte, necesitan comunicar para qué quieren utilizar la IA y qué resultados esperan obtener.
El informe destaca justamente la importancia de la visión, el acompañamiento, la capacitación y las expectativas realistas. También señala que las organizaciones necesitan desarrollar nuevas habilidades relacionadas con verificar, organizar y diseñar formas de trabajo junto con la IA.
La adopción de IA, por lo tanto, difícilmente puede reducirse a una capacitación sobre cómo escribir mejores instrucciones. Es un proceso de aprendizaje empresarial.
El verdadero espejo
La IA puede ayudarnos a trabajar más rápido, analizar más información y automatizar actividades que durante años consumieron tiempo de las personas, pero también puede mostrarnos algo mucho más valioso: Puede mostrarnos cómo funciona realmente nuestra empresa.
Dónde tenemos buenos procesos. Dónde nuestra información está organizada. Dónde los equipos colaboran bien. Y dónde todavía existe una oportunidad para mejorar.
Por eso, posiblemente la pregunta más importante ya no sea qué puede hacer la Inteligencia Artificial por nuestra empresa, sino:
¿qué debe evolucionar en nuestra empresa para aprovechar realmente lo que hoy puede hacer la Inteligencia Artificial?
IA-LO-TENEMOS PUEDE ACOMPAÑARLO EN EL CAMINO
En IA-LO-TENEMOS ayudamos a las organizaciones a convertir las posibilidades y bondades que ofrece la Inteligencia Artificial en soluciones concretas y útiles para su operación del día a día.
Su empresa puede iniciar con automatizaciones puntuales, identificando tareas repetitivas, procesos manuales o actividades donde la IA puede rápidamente y de forma sencilla liberar tiempo y aumentar productividad.
Empezar pequeño no significa pensar pequeño.
Una automatización puede ser el comienzo. Un proceso puede servir como laboratorio. Una actividad repetitiva puede convertirse en la primera oportunidad para aprender. Adoptar correctamente la IA no consiste simplemente en incorporar una nueva herramienta, consiste en preparar a la organización para aprovecharla.
Podemos acompañar a su empresa como consultores en su proceso de adopción de Inteligencia Artificial, ayudando a identificar oportunidades, revisar procesos, organizar información y construir una ruta progresiva acorde con sus necesidades reales,
Bibliografía / Fuente
DORA. (2025). State of AI-assisted Software Development 2025. Google Cloud / IT Revolution. Fuente oficial: https://dora.dev/dora-report-2025