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Vivimos en el siglo XXI con las herramientas (obsoletas) del siglo XX

La crisis presupuestaria de Nueva York es un problema estructural global: Se está viviendo cómo los modelos de financiamiento del siglo XX han colapsado en el siglo XXI.

Mayo de 2026 • 4 min de lectura

La crisis presupuestaria de Nueva York es el ejemplo claro de un problema estructural global: Se está viviendo cómo los modelos del siglo XX han colapsado en el siglo XXI.

La brecha entre el aumento creciente en la demanda de servicios sociales y la pérdida de la base fiscal muestra porqué está fallando la arquitectura económica actual. Se continúa planeando y administrando con la mentalidad del siglo XX en pleno siglo XXI, así pues, la decadencia es inevitable al ignorar las leyes básicas de la aritmética: Se gasta mas de lo que se recauda.

Los países, las grandes ciudades y las empresas están intentando construir servicios modernos con una caja de herramientas fiscales vacía, mientras la riqueza se ha vuelto digital y móvil, pero las necesidades siguen siendo físicas y localizadas.

LA NUEVA REALIDAD DE LOS GOBIERNOS Y LAS EMPRESAS

  • Comercio físico vs. Comercio online: El comercio minorista tradicional, que generaba impuestos locales y vida económica en las calles, está perdiendo la batalla frente al comercio online, que a menudo tributan fuera de la ciudad e incluso otras regiones.
  • El efecto "Centrifugadora": Las grandes ciudades concentran cada vez más a personas con pocos recursos que necesitan más servicios (sanidad, educación, vivienda, transporte, seguridad, oportunidades), mientras que las grandes empresas y los ciudadanos con mayores ingresos ahora pueden deslocalizarse fácilmente.
  • Deslocalización de la riqueza: Los ciudadanos con mayores recursos están abandonando las grandes ciudades para evitar la alta carga fiscal, debilitando la recaudación de impuestos de las ciudades y además acabando con fuentes de empleo que tradicionalmente generaban.
  • El Teletrabajo permite que los empleados de altos ingresos vivan fuera de la ciudad o trabajen desde cualquier lugar, dejando las oficinas vacías y eliminando los ingresos por impuestos locales vinculados a la presencia física.
  • Incompatibilidad con la economía de plataformas: Modelos como Uber, Rappi, Amazon, Shein, Temu, entre otros desplazan a los negocios tradicionales y además no tributan de la misma forma. Por ejemplo, Uber no paga el impuesto de actividades que pagaban las flotas de taxis, Rappi no paga el impuesto de actividades que pagaban las empresas de envíos y Amazon, Shein, Temu erosionan el comercio físico que generaba vida e impuestos en las calles.
  • Automatización de la riqueza: Sectores que antes sostenían la ciudad, como el financiero, han sustituido a cientos de trabajadores por algoritmos y herramientas automatizadas. Esto reduce drásticamente el número de contribuyentes de altos ingresos que viven y consumen en las grandes ciudades.

ENDEUDAMIENTO POR PROYECTOS AMBICIOSOS Y "ARITMÉTICA POLÍTICA"

  • Promesas electorales vs. realidad fiscal: Los gobernantes suelen ganar elecciones con programas de gasto social expansivo (vivienda asequible, transporte gratuito, congelación de alquileres, generación de empleo) que chocan frontalmente con la falta de ingresos reales o la degradación paulatina de estos.
  • La trampa de la deuda estructural: Grandes ciudades como París, Londres, Chicago, Bogotá, Medellín, Cali acumulan déficits multimillonarios al intentar mantener servicios del siglo XXI con herramientas fiscales obsoletas del siglo XX.
  • Postergación de decisiones difíciles: Existe una tendencia política de "patear la pelota hacia adelante", prefiriendo endeudarse sistemáticamente antes que tomar medidas impopulares como recortar prestaciones o subir impuestos, lo que eventualmente lleva a situaciones de quiebra técnica.
  • Dependencia de rescates superiores: Cuando el modelo colapsa, la única salida suele ser pedir dinero a niveles de gobierno superiores (gobierno central), una cadena de auxilio que también tiene límites financieros y políticos.

LLAMADO DESDE IA-LO-TENEMOS A REPENSARSE

Estamos viviendo en un mundo nuevo, pero siguiendo las reglas de un mundo que ya dejó de existir, debido a los grandes avances tecnológicos, las sociedades deben evolucionar (y en realidad siempre lo han hecho), el tema es que para nosotros esos cambios están siendo muy rápidos y nuestra capacidad de adaptación es lenta, no exponencial como los cambios de la actualidad.

Por ello hacemos un cariñoso llamado a nuestros queridos lectores para que se detengan un momento y evalúen si sus ideas, proyectos y estrategias están alineadas con esta nueva realidad.

Desde IA-LO-TENEMOS ponemos nuestra experiencia a su disposición, con el fin de apoyarlos en la reformulación de sus ideas y sus proyectos, para que su empresa o su negocio tengan en cuenta los factores mencionados en este artículo y así puedan adaptarse y acoplarse al ritmo actual de la sociedad, evolucionando favorablemente en este nuevo entorno. Dicho de otra manera: Comience a jugar con las reglas de esta nueva realidad.